
Artemis Orthia
| Alias | Artemis Orthia Princesa de Esparta |
| Abrazado | Desconocida |
| Muerte | 149 a. C. |
| Clan | Ventrue |
| Generación | Cuarta |
| Padre | Ventru |
| Chiquillos | Lisandro |
Artemis Orthia
Era una chiquilla del Antediluviano Ventru que gobernó sobre la antigua Esparta. Ella llevó a los Ventrue a grandes victorias, jugando un papel decisivo en la influencia del Clan sobre la antigua Roma. Su deseo impulsivo de luchar con sus enemigos la empujó a la perdición, ya que lideró el ataque contra los Brujah de Cartago siendo su destrucción o letargo un suceso que aconteció en los primeros minutos de dicha batalla.
Biografía
Los Ventrue declaran con orgullo que la doncella de batalla vampírica actualmente conocida como «Artemis Ortia», era verdaderamente amada por su Progenitor y que ella fue su primer chiquillo abrazado. Nadie conoce su verdadero nombre, ya que se perdió en el tiempo mismo. Sin embargo, saben que una gran traición alejo a la conocida como Artemis Orthia de su señor.
Después de la diáspora tras el declive de la Segunda Ciudad, se estableció en el Peloponeso. Allí conoció al filósofo mortal Lycurgus de Esparta. Originalmente, Artemisa tenía la intención de simplemente alimentarse del filósofo y desechar su cuerpo, pero para su fortuna logró llevarla a la conversación, discutiendo su sueño para los espartanos. Artemisa, que vio la inacción como un acto cobarde y una planificación excesiva como prevaricación, rápidamente quedó impresionada por sus ideas y salvó al hombre.
Prestando atención a la lección dada por la destrucción de su compañero de cría Medon, anticipó la amenaza potencial (y la utilidad) del sueño de Lycurgus. Decidió seguir un curso de acción que tantos Ventrue después de ella emularían: en lugar de tratar de oponerse o dominar el creciente poder de las instituciones mortales (y arriesgarse a ser invadida en el proceso), cabalgó con él, uniéndose a la vigorización espartana para influir en la creación de la historia.
Para este esfuerzo asumió el nombre por el que todavía se le conoce hoy en día, el de la diosa Artemisa Orthia, patrona de los espartanos. La matusalén hizo su refugio en el templo de la diosa y desde allí vio en los espartanos muchos paralelismos con la existencia cainita. Una gran población de helots («esclavos») hizo posible el progreso para los espartanos, tal como la gran población de kine hizo posible la existencia de Kindred. Tener tantos esclavos permitió a los espartanos dedicar toda su vida a perfeccionar el arte de la guerra.
Donde la mayoría de las ciudades-estado griegas tenían que pasar su tiempo cultivando o comerciando para mantenerse a sí mismos, los espartanos podían centrarse únicamente en los desafíos de la auto-perfección y la autodefensa. Los espartanos adoraron a Artemisa como un modelo impecable del potencial mortal.
Pronto, otros Ventrue llegaron al Peloponeso y se sometieron a su gobierno. Una alianza con Corinto y su príncipe Ventrue Evarchus durante la construcción de la Liga Peloponesia estabilizó aún más el control de Artemisa sobre su pueblo, aunque ella no gobernó sobre ellos. Los espartanos se involucraron en las guerras persas contra sus deseos y el siguiente ascenso de Atenas y sus amos Brujah.
En la Guerra del Peloponeso (un conflicto llamado la Primera Guerra Brujah por los historiadores de Ventrue) Artemis siguió a su pueblo contra Atenas, pero descubrió que los Brujah ya había abandonado la ciudad. Decepcionados, Artemisa y su chiquillo Lisandro huyeron de Esparta, dejando su templo para ser quemado por los tebanos.
Finalmente llegaron a Italia en el siglo IV a.C. y Artemisa instala su residencia en Siracusa, dejando su cuerpo en letargo custodiado por el príncipe aliado Alchias. Sin embargo, un tiempo después de ser amenazada por los Brujah cartaginienses, el príncipe malkavian, la despertó al amanecer de las Guerras Púnicas, con el fin de planificar la participación de Roma en las próximas batallas.
Ella, junto con su hijo y Alchias, presionaba continuamente al príncipe romano para destruir Cartago y en la Tercera Guerra Púnica, se le concedió su deseo. La propia Artemisa lideró la primera incursión en la ciudad y fue destrozada por un ataque frenético de los Brujah en las etapas iniciales de la batalla. Su hijo Lisandro emergió de la batalla con cicatrices pero prácticamente intacto, habiendo tomado la última cabeza de los Brujah, él mismo.
Datos
Los descendientes de Artemis Orthia comparten el deseo de sus antepasados de destruir a los enemigos a través de la fuerza de armas y hombres, construyendo grandes rebaños guerreros y ejércitos fanaticamente leales. Los orthians se apoderan de tronos, y rara vez ofrecen su tiempo cuando una hoja puede acelerar el proceso. Creen que se deben a la gloria y la toman sin pausa.
Genealogía
| Caín | |
| 2º Generación | Irad |
| 3º Generación | Ventru |
| 4º Generación | ARTEMIS ORTHIA |
| 5º Generación | Lisandro |