

Para los Nosferatu, el Abrazo es un viaje a través de la vileza, ya que la Sangre del Horror deforma gradualmente los prietos tejidos del cuerpo humano hasta convertirlos en una grotesca abominación. Semanas de dolor dan como resultado deformidades similares a terribles defectos de nacimiento, recrecimientos cancerosos, lesiones incapacitantes y pústulas similares a las de la lepra. Quienes lo padecen descubren ser monstruos que recuerdan a las visiones del celuloide de Murnau. Pero quizás el dolor y la humillación enseñan compasión. Los Nosferatu, como jocosamente se llaman a sí mismos, son los más humanos de los Vástagos y visten su maldición por fuera en lugar de por dentro. Para pasar desapercibidos, algunos recurren a la Sangre para vestir caras que han tomado prestadas de sus víctimas o desaparecen de la vista, mientras otros confían en prótesis y mucho maquillaje.
Supongo que algunos capullos inquisitoriales pueden estar agradecidos al Señor por la maldición que soportamos los Nosferatu. De todos sus objetivos, somos los más fáciles de identificar. No es que mi rostro sea un sutil estudio del horror. Sí, una vez aprendieron a mirarnos sin huir, comenzaron a suponer un problema. Aun así, ¿qué tiene de nuevo? Si no fuéramos cazados por nuestros superiores, mortales, cambiaformas o nuestros ancestros, daríamos con alguna otra cosa de la que huir.
¿Nos hace eso cobardes o nos condena a la Muerte Definitiva? No a ambas cosas. De todos los Clanes, somos quienes más probablemente sobreviviremos a esta nueva purga. Cucarachas y bombas nucleares, cariño. La jodimos cuando SchreckNET se vio comprometida, pero adivina ¿Quién se llevó lo peor de esa bomba? Nosotros no, porque hacía mucho que nos habíamos ido de allí.
Sabemos recluirnos antes de que el pánico comience a extenderse. ¿Por qué íbamos a ir y tratar de explicar nuestro caso en un Elíseo atestado usado como escondite cuando podemos enviar a un sirviente y no arriesgarnos a la furia de nuestros parientes más atractivos? No, rechazaremos amablemente las manos extendidas de aquéllos que nos arrojarían al peligro. Y en lo que respecta a ahora mismo, no significa los Brujah, sino cualquiera fuera de nuestro Clan.
Nosotros esperamos, construimos muros, acumulamos reservas y nos adaptamos a las nuevas realidades. Y eso es por lo que somos un Clan de supervivientes, porque hemos aprendido a que nos guste estar bajo tierra, en las alcantarillas, las catacumbas y las estaciones de metro abandonadas. Personalmente, prefiero un sótano de un adosado abandonado, mientras que mi Sire ocupa un viejo búnker, pero el concepto es el mismo.
Puede que no seamos bonitos o capaces de mezclarnos con el ganado. No podemos fingir ser nada salvo monstruos degenerados, pero ¿sabes qué? Eso nos da perspectivas que ninguno de esos ilusos bastardos tiene.

INFORME DE CLAN

Apodo: Ratas de Cloaca.
Secta: Por sorprendente que parezca, el clan pertenece a la Camarilla, a pesar de sus obvios problemas para mantener la Mascarada. Quizá valoren la seguridad de pertenecer a la secta, o simplemente quieran mantenerse cerca de los demás clanes para poder observarles. Con todo, hay bastantes Nosferatu en el Sabbat o que se consideran autarcas.
Apariencia: Ningún Nosferatu es igual a otro, aunque todos son repulsivos. Fauces llenas de colmillos, decoloraciones, tumores, agujeros en lugar de narices, orejas de murciélago, cabezas calvas y deformes, columnas retorcidas, garras, pieles arrugadas, llagas supurantes y dedos palmeados son sólo algunas de las características que pueden tener los miembros del clan. Su permanencia en cloacas y criptas asegura que su olor encaje con su aspecto.
Refugio: Su deformidad hace que muchos Nosferatu se refugien lejos de los ojos mortales, en cementerios, sótanos y almacenes abandonados. En las grandes ciudades hay progenies enteras que se ocultan en las cloacas y redes de metro. Estos «reinos», particularmente los más viejos, suelen ser mucho más amplios de lo que imaginan mortales y Vástagos: laberintos subterráneos que se extienden por las oscuras profundidades, custodiados por monstruosos ghoul. Incluso los príncipes se muestran cautelosos con estos reinos.
Trasfondo: Los Nosferatu escogen a su progenie entre los rechazados por la sociedad, los vagabundos, los enfermos mentales y los irremediablemente antisociales. A veces, un Nosferatu vengativo Abraza a un mortal bello y vanidoso, contemplando divertido los efectos de la Maldición.
Creación del personaje: Los Nosferatu pueden tener cualquier concepto, pero los más frecuentes son los solitarios, marginales y vagabundos. Los Atributos Físicos o mentales tienden a ser primarios (¡y los Sociales no suelen pasar de la última categoría!) La Habilidad de Sigilo es muy apreciada en el clan, mientras que Supervivencia permite que las Ratas de Cloaca encuentren cobijo en las zonas que suelen preferir. A veces tienen Criados en forma de animales ghoul o incluso un Aliado humano o dos, pero los Trasfondos no tienen mucha importancia en el clan.
Disciplinas del clan: Animalismo, Ofuscación, Potencia.
Prohibición: Espantosos y viles, todos los Nosferatu cuentan como si tuvieran el Defecto Repulsivo (-2) y nunca pueden incrementar su puntuación en el Mérito Aspecto. Además, cualquier intento de hacerse pasar por humanos incurre en una penalización a la reserva de dados igual a la Severidad de la Prohibición del personaje (esto incluye los Poderes de Ofuscación Máscara de las Mil Caras y Disfraz del Impostor).
Compulsión: Curiosidad malsana, la necesidad de saber invade al vampiro. Lo consume un hambre de secretos, de conocer lo que pocos o ninguno conocen, casi tan fuerte como la que siente por la sangre. También rechaza compartir secretos con otros, salvo estrictamente para intercambiarlos por secretos mayores. Se aplica una penalización de dos dados a todas las acciones que no vayan encaminadas a descubrir un secreto, no importa lo grande o lo pequeño que sea. La Compulsión acaba cuando el vampiro descubre un secreto suficientemente grande como para ser considerado útil. Compartir ese secreto es opcional.
Organización: Aunque los Nosferatu no tienen los rígidos protocolos típicos de clanes como el Ventrue y el Tremere, su deformidad compartida crea una excepcional unidad en el clan. Rechazados y despreciados por las demás criaturas, los Nosferatu se mantienen unidos por necesidad y para no estar solos. No hay reuniones regulares. Pero sí mantienen un contacto regular de forma que pueden convocar urgentemente una reunión tipo concilio, denominada Acogida. El que convoca la Acogida debe proporcionar el lugar de reunión. Entre ellos se Acogen con respeto y finura, lo que los demás clanes interpretan como cortesía fingida, pero es real. Un Nosferatu puede presentarse sin previo aviso a la Acogida y ser recibido. Este nivel de confianza es inaudito entre los demás clanes y explica la gran fuerza del clan.
Linajes: Como casi todos los demás clanes, los Nosferatu tienen una contrapartida antitribu en el Sabbat, aunque esta rama no se diferencia mucho del tronco principal salvo en su ideología. Los descendientes de ciertos sires tienen a veces deformidades «características», pero pocos son distintos de forma significativa.
Cita: Ven aquí, muchachito, ¿qué me dices de un beso? (tos gargajosa y resollante) ¿Que pasa? ¿Nuestro enorme matón está asustado? No es divertido ser una víctima, ¿verdad? ¡Bueno, pues ve acostumbrándote, porque aún no has visto ni la mitad!


ESTEREOTIPOS
Assamitas: Malo. Verdadera y jodidamente malo. Revuélcate en aguas fecales; puede que así no te muerdan.
Brujah: Hablan mucho de igualdad y toda esa mierda, pero se acobardan como todos los demás.
Gangrel: Comprenden… más que el resto, al menos. No hablamos mucho, y el silencio lo dice todo.
Giovanni: ¿Conoces ese olor que desprende mi piel después de un buen chaparrón? La Giovanni que yo conocí olía de esa forma desde dentro. Lo olí saliendo de su boca cuando intentó embaucarme con una «sociedad».
Lasombra: Unos bastardos muy, muy malos. No puedes fiarte ni de las sombras cuando estás entre ellos. Ni caerán fácilmente, ni serán los primeros en hacerlo, eso te lo digo desde ahora.
Malkavian: Hay un olor desagradable en el viento, y no somos nosotros. Vigílales, observa lo que hacen. Cuando dejes de verlos, corre o escóndete.
Ravnos: Fáciles de desdeñar. Muy, muy fáciles de desdeñar. Demasiado. Empiezo a pensar que podemos haber cometido un grave error…
Seguidores de Set: ¿Qué tienen que podamos necesitar? ¿Dinero? ja. ¿Ropa elegante? Ja. ¿Un agradable apartamento? Ja. ¿¡¿Amantes?!? ¡¡¡Ja!!! No podéis corromper lo que ya está sucio, babosas de jardín.
Toreador: Esos sacos de pus se hacen fáciles de odiar, ¿verdad?
Tremere: ¿De verdad creéis que los abracadabras y los ojos de salamandra os dejarán llegar al fondo de la Yihad? Idiotas. Que os divirtáis en el Infierno.
Tzimisce: En teoría puedo apreciar su pretensión de monstruosidad pura y dura, en cierto modo sencilla y modesta. En la práctica, son unos cabrones hijos de puta; los odio.
Ventrue: El pequeño lord se sentaba en su trono, el pequeño lord murió allí muy solo.
Caitiff: Patea o se pateado, chuponcillo. Ya sé a por quién voy.

La Historia de ABSIMILIARD
Estoy contando esta historia como la oí de mi sire, quien la oyó de Vechi en Ámsterdam, que como todos sabéis está hinchado por todo lo que fanfarroneaba de su Auspex, así que démosle la importancia que se merece. Aún más, he oído suficientes cosas iguales por lo que puede que tenga una pizca de verdad. ¿Qué?, si crees que sabes más, sube aquí y cuéntalo ¡Mamarracho!¿Subes? Si, ya lo suponía. El más antiguo, el hombre, el mito, la leyenda, el Sr. Nosferatu en persona. ¿Qué?¿Una mujer? No lo sé, quizás, solo estoy contándolo como lo oí. Hombre, mujer… que importa. ¡Ahora callaos de una puta vez!

En los tempranos días del mundo, Nosferatu era el mejor cazador de la comarca. Salía a cazar solo con su lanza de sílex, porque decía que cualquier otro le molestaría. Y no cazaba ratas como las que te vi cazar anoche Herman. Cazaba leones, tigres, osos, y Mamuts. Si, era la época glaciar o por el estilo. De todas formas, siempre atrapaba lo que quería, siempre volvía con suficiente comida para su gente y todos lo respetaban. He dicho respetaban, no admiraban; por lo visto no le gustaba a nadie, asustaba, un bicho raro, como estos Malkavian. Cazaba porque le gustaba matar, más violento que un Brujah estreñido tras un atracón. Sí, ya sé que los vampiros no pueden estar estreñidos, era una metáfora, ignorante.
De todas formas, iba diciendo, era un verdadero Hijo de Puta, eso sirve para demostrarnos que nuestra perra suerte nos sigue desde el día uno. Una noche estaba cazando y se encontró con uno de los hijos de Caín, mejor dicho, hija. Ella se acercó por detrás para darse un atracón y de paso hacer a todos un favor. Pero él se puso bajo la luz de la luna y ella se quedó paralizada. Estáis esperando que diga que era nauseabundo. Pues no. Pues era el tío más guapo que ella había visto nunca. Y se encaprichó con él. Le siguió. Cuanto más le miraba más le gustaba. Mientas, Nosferatu abatió a su presa. Error. Ella tenía hambre y se lanzó a por la vitae del animal como una loca. Nosferatu era un cabrón muy arrogante y en vez de huir defendió su presa. Era bueno, pero no un vampiro; de un golpe voló hasta un árbol cercano y se rompió la columna. Cuando ella se llenó, recuperó la cordura; vio a nosferatu retorciéndose de dolor, y decidió finalizar lo que había tenido intención de hacer. Lo abrazó. A Nosferatu le encantaba, hizo que la caza fuera más fácil… también la de gente. De hecho llegó a ser muy bueno en esto último. Fue el primer vampiro en desarrollar la Ofuscación, y no creas a los Assamitas, porque él le enseñó a Haqim todo lo que saben.
Pero había un problema, odiaba a su sire. No por nada serio, sino porque cuando le golpeó le dejó una cicatriz. Sí, sí ¿no es trágico? Repipi como un puto Toreador. Ni siquiera era una cicatriz, era una pequeña marca blanca que no se veía ni a la luz de una antorcha brillante, pero para él arruinaba su cara. Esto, por cierto, era otra razón para querer ser invisible. En todo lo que pensaba era en vengarse cuando Caín no estuviera atento. Por supuesto, debía mantener sus pensamientos escondidos, pero entre lo escurridizo que era y la Ofuscación, no le fue difícil. De todos modos, era arrogante, no estúpido. Sabía que no podía acabar con su sire. Meditó el asunto y se dio cuenta de que uno de sus parientes, creo que un Tzimisce, había descubierto cómo controlar a su progenie alimentándoles con su propia sangre. Le espió y aprendió, tras lo cual empezó a vagar por el mundo todo lo lejos de Caín y compañía que podía creando chiquillos y vinculándolos.
La mayoría eran igual de sanguinarios que él; una fue un error, un acto de pasión: cuando descubrió una bella mujer en un arroyo, la abrazó, y ella huyó antes de ser vinculada. Debía de correr como el demonio, porque le dio esquinazo, y él la dejó correr cuando empezó a salir el sol. Después de un tiempo de hacer esto, empezó a pensar. Sus chiquillos no eran tan poderosos como él, ni él tan poderoso como su sire, que no era tan poderosa como Caín. Y empezó a sumar uno más uno. Por aquel entonces todos creían en espíritus y Tótem. Todos y todo tenía un espíritu que podía ser atrapado y todas esas tonterías. Nosferatu había sido cazador y creía que si te comías un bisonte ganabas su espíritu, si comías un tigre, te comías su espíritu, por lo que si podía atrapar a un vampiro… ¿Veis a dónde nos lleva esto?
Así, reunió a sus «mejores» chiquillos y dejó al resto que vagara por el mundo. Él y su prole fueron derecho a la cueva donde Caín y sus tres chiquillos vivían. Sí, era una cueva. Los Brujah y Toreador pueden seguir con sus gilipolleces de la primera ciudad hasta el último atardecer, pero era una cueva. Pero no se dejó ver. Se hizo invisible y espió a los otros, y un plan verdaderamente inmundo se formó en su cabeza. Usó sus poderes para quedar destrozado (más bien parecerlo), y cuando Caín estuvo solo, se arrastró hasta el padre, gimiendo. Caín, preocupado porque ninguno de sus chiquillos o los chiquillos de estos habían sido nunca herido gravemente, preguntó. Nosferatu contestó: «Oh, padre mío. Por mucho tiempo viajé por el lejano sur, y mientras cazaba me encontré con una criatura mitad lobo y mitad hombre. Y yo me acerqué sin malicia y con palabras de paz, pero saltó sobre mí y me hizo lo que podéis ver.» La verdad, ahora le hubiéramos visto el plumero, pero antes las cosas eran más sencillas. Caín se levantó furioso y prometió vengarse. Supongo que lo hizo ¿Por qué sino los lupinos están siempre aullando por nuestras pieles? Así pues, Caín se marchó como el Diablo de Tasmania de los dibujos, dejando a los tres y a los trece solos.
Entonces, el viejo Nosferatu se escondió en la maleza y cambió su forma a la de su sire. Así acechó a los otros 12 cuando cazaban y les atacó, pero dejándoles escapar. Estaban asustados hasta la desangración, ¿Por qué uno de los tres quería matarles? Los otros doce corrieron hacia la jungla lloriqueando para esconderse en sus agujeros. Nosferatu les siguió y les contó una historia de que los tres se habían vuelto locos y que no se conformaban con sangre de humanos y que querían ahora sangre de vampiros. Que los tres querían todo el amor de Caín y que debían unirse los trece para matar a los tres. Nosferatu les guió hasta la caverna, oh sí, la primera ciudad, perdón, les enseñó cómo esconderse, aunque la mayoría de los estúpidos lo han olvidado, y saltaron contra los tres en una gran emboscada, eso sí que era una pelea, ni todas las batallas de la historia han sido tan violentas como la primera batalla entre vampiros. Nosferatu esperaba su oportunidad en la maleza mientras que los tres se enfrentaban a los doce. Cuando la vio mandó a sus propios chiquillos al combate. Luego, mientras todos estaban distraídos saltó sobre su sire y le hundió los dientes en el cuello. En ese momento se paró todo, el único sonido era el de los tragos de Nosferatu. Mientras bebía le arañaba la cara. Tardó en morir pero cuando acabó su cara era irreconocible,
Él se sentía bien, sentía el poder. Estaba allí preparándose para beber el resto de la sangre y coger todo el poder cuando cayó al suelo por el golpe de 12 mamuts. Caín había vuelto y estaba muy enfadado. Vio a su chiquilla mutilada, vio un arañazo de Nosferatu y comprendió. «Por tu vanidad has cometido el mayor crimen de todos.» Dijo Caín. «Te sentías orgulloso de tu dominio de las bestias. Yo te tomo y te convierto en una bestia. Te sentías orgulloso de tu aspecto. Yo te lo arrebato.» Tocó su cara y lo convirtió en el vivo retrato del odio y furia. Fue el primero y el peor de nosotros. Entonces Caín dijo «Tú has creado chiquillos. Yo los maldigo, y a la totalidad de tu estirpe hasta el fin de las cosas, como hago contigo.» Y a lo largo del mundo todos los chiquillos de Nosferatu cayeron al suelo entre terribles dolores mientras cambiaban. Incluso el chiquillo que permaneció libre del vínculo, la muchacha del arroyo. Fue ella quien nos creó a todos los que ahora nos llamamos Nosferatu. Cuando los otros vampiros le vieron palidecieron y él corrió a lo más profundo de la cueva donde permanece hasta el fin de los tiempos.

A través de los vinculados dio rienda suelta a su cólera sobre mortales y vampiros. La maldición de los chiquillos vinculados. Cargaron con todos los crímenes de Nosferatu y se convirtieron en los Nictuku, que nos cazan hasta la última noche. El propio Nosferatu está en las cavernas. He oído que Caín le maldijo para que hasta en Letargo sufriera pesadillas con su rostro. En un momento de locura pensó que si cazaba a toda su progenie y se la entregaba a Caín como sacrificio este le perdonaría. Incluso puede que esté ahí fuera dirigiendo a los Nictuku para cazarnos. Pero somos bastante buenos ocultándonos.

Los Caracueros
A pesar de los esfuerzos del clan, algunos se pierden. Incapaces de soportar su deformidad se revuelven contra el mundo asesinando y destruyendo. Tales Nosferatu son comunes entre los anarcas y el Sabbat, puesto que estos grupos les dan vía de escape a su violencia.
El miedo es su arma y su droga. No contentos con el miedo que su rostro produce, estudian meticulosamente el arte del horror. Muchos han llegado a ser Toreadorescos en la persecución de sus atrocidades poniéndolas en escena con el mayor de los cuidados. Una leyenda dice que un Nosferatu de la Mano Negra en la costa Este había cercado al Principe en su refugio y cuando estaba cerca, a punto de matarlo, miró a su alrededor, meneó la cabeza con indignación y abandonó la estancia murmurando que la iluminación no era la correcta.

Las películas de «psicópatas asesinos» les han dado material para su arte como modelos de comportamiento que emular. Otros vampiros, viendo esta conexión, han empezado a llamarles Caracueros. Estos han aceptado de buen grado el mote. También emulan las técnicas cinematográficas, Dominando a su víctima para que tropiece mientras ellos avanzan lentamente con la navaja de afeitar en la mano.

Veo veo una cosita…
Los Nosferatu son infames entre la Estirpe por su red de información. Si se quiere saber algo con certeza, hay que preguntarles, pero la información no es barata. Hay muchas razones por las que tienen tanta información. La unidad juega un papel importante, ya que las distintas proles intercambian información que los antiguos Ventrue nunca soñarían con contar a nadie. Hay incluso intercambio, limitado, entre las proles de la Camarilla y Sabbat.
La paranoia sobre los Nictuku convierte esta recogida de información en una obsesión. Dicen que los Nictuku son maestros en el sigilo y sólo la alerta constante permite detectarlos. El aburrimiento también contribuye, no van a fiestas, reuniones, evitan la política… La mejor manera de obtener información es simplemente mirar, escuchar y recordar. A veces se entretienen en juegos mnemotécnicos, como el de contar una afirmación de un hecho real, el siguiente debe repetirla y añadir otra. Si uno olvida la frase o no añade nada, queda eliminado. Así, hasta que sólo queda uno. En ese momento, todos saben de forma coherente que sucede en la ciudad.

También emplean exploradores animales. Los usan como herramientas, pero es bueno tener muchas, por eso algunas ciudades están infestadas de ratas, gatos y perros. Los animales son particularmente útiles cuando se controla el cuarto nivel de Animalismo. Puede ser una mosca en el refugio del Príncipe, o seguir a los otros y averiguar dónde se refugian, con lo que ya se les puede espiar o chantajear.
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