

Maldecidas con una sensualidad desbocada, las Divas están obsesionadas con la perfección. Un modelo con sobredosis con una mala tanda de heroína, un vídeo de YouTube de una decapitación perfectamente ejecutada, la mirada aturdida de un niño que ha visto demasiado o el reflejo de la luna en un charco de sangre; ésas son las cosas que hacen que un Toreador se pierda a sí mismo. Dicen que la primera Diva murió finalmente en frente de un espejo, incapaz de apartar la mirada de la imagen de su reflejo tocada por el reflejo del alba.
Pero descartar a los Toreador por considerarlos libertinos pervertidos o artistas frívolos es el último error que un Vástago hace jamás. La belleza es poder y el amor puede hacer que cualquiera haga casi cualquier cosa. Y ésa es la promesa de los Toreador. Pueden hacer que hasta los muertos sientan algo crudo, algo real.
Ahora que se ha alimentado es el momento de las presentaciones. Mi nombre es Carmelita Neillson. Soy doctora. Uso esa palabra porque probablemente no sepa lo que es una arqueóloga. Sirvo a mi Clan, su Clan, desenterrando a Ancianos durmientes como usted e introduciéndolos en el mundo tal y como es en estas noches.
Parece sorprendido de que un miembro del Clan de la Rosa se manche las manos en excavaciones y estudios. Déjeme adivinar: creía que nuestro Clan está mejor dotado para recepciones o admirar cantantes, bailarines y artistas mortales. Es cierto, el rostro de nuestro Clan es uno de belleza superficial, pero no hemos perdido nuestro núcleo. En su corazón, el Clan Toreador es un Clan de creación. El escultor se ensucia las manos con el cincel y la piedra. El pintor acumula toda clase de manchas. Mi vocación es recuperar a aquéllos en Letargo y preguntarles su historia. Es mi arte.

El Clan Toreador no ha perdido nada de terreno desde que usted cayó en Letargo. Aún estamos en la cumbre, lideramos una Secta conocida como la Camarilla junto con nuestros pares entre los Ventrue y los Tremere. No crea que tenemos un puesto secundario o terciario en ese triunvirato. Somos la voz, la inspiración y el alma que mantiene unida la Secta.
En estas noches, los Toreador somos la ardiente esperanza de todos los Clanes. Somos la prueba de que los Vástagos pueden ser más que esclavos de su Bestia. Otros acuden a nosotros en busca de guía y tratan de emular nuestra devoción por la belleza y la inocencia. Enseñamos, pero nadie dominará las artes tan bien como nosotros.
Por cada verdadero artista, innovador y gran mente de nuestro Clan, tenemos un sicofante, un aficionado y una belleza insulsa. Es como debería ser. Todo es hermoso, anciano, incluyendo la dualidad que representamos. Mientras que los demás nos toman por bobos acicalados, nosotros obramos nuestras maravillas para hacer de toda la sociedad vampírica un lugar mejor. Bienvenido de vuelta al Clan Toreador. La noche es nuestra.
El Clan Toreador siempre ha predicado ser selectivo en sus rituales de Abrazo. Los Antiguos del Clan insisten una y otra vez que el Clan requiere pioneros en las artes y toda clase de vanguardistas. El Clan es más fuerte cuando está compuesto por los pensadores más novedosos y por aquéllos que desean experimentación y descubrimientos estéticos. Por esta razón, muchos Toreador surgen de entre las filas de artistas consumados, tanto nuevos como olvidados. Pero no todos los artistas necesitan esgrimir una brocha: para los Toreador, el arte abarca todas las formas de entretenimiento y estimulación. El Clan corteja a grandes actores, cantantes, escritores, bailarines e incluso trabajadores sexuales si los Degenerados creen que tales mortales ofrecerán algo nuevo a su Clan.
A pesar de la costumbre de Abrazar sólo a los mejores, la fijación de los Toreador con la belleza y la inocencia ha causado que más de una Diva cree un Retoño apresuradamente. Más de una noche de luna, nuevos miembros del Clan han emergido como vacíos hedonistas, estrellas efímeras o simplemente despampanantes cuerpos sin nada más que ofrecer. Los mayores errores son borrados y olvidados. Aun así, el Clan es diverso y sus miembros consideran el conjunto como un caleidoscopio de talento y belleza.

INFORME DE CLAN

Apodo: Degenerados.
Secta: La mayor parte del clan está en la Camarilla, ¡pues sólo esa augusta organización promueve la «cultura” y les permite vivir entre los mortales a los que favorecen. Los que están en el Sabbat se dedican a grotescos pasatiempos «artísticos», como la tortura y la pintura con sangre, o dirigen los movimientos más decadentes y clandestinos.
Apariencia: Los Toreador Abrazan movidos tanto por la pasión como por cualquier otro motivo; por tanto, suelen ser criaturas de sorprendente belleza. De toda la Estirpe, son los vampiros más sintonizados con las tendencias de la moda humana; degenerados centenarios pueden estar más a la última que mortales de 30 años. Si algo está de moda, lo más probable es que algún Toreador lo adopte.
Refugio: Los Toreador procuran que su refugio sea cómodo, apropiado para la vida social y, sobre todo, acorde con sus gustos estéticos. Los vampiros de inclinaciones más artísticas pueden tener espaciosos lofts donde exhibir sus obras, mientras que los «farsantes» del clan prefieren los lujosos salones para celebrar fiestas.
Trasfondo: El clan abarca toda una gama de conceptos, desde artistas torturados y solitarios hasta degenerados vividores. Algunos Toreador son Abrazados sólo por su belleza o su estilo personal, ya que su apasionado sire decide que deben ser «preservados» por toda la eternidad.
Creación del personaje: Los Atributos y Habilidades Sociales son los favoritos del clan, aunque los Toreador están menos preocupados por el control directo que por causar una buena impresión. La Percepción también es importante, tanto para crear como para criticar. Los artistas aprecian Habilidades como Expresión e Interpretación, disfrutando con frecuencia de puntuaciones muy elevadas en estos Rasgos; sus hermanos farsantes se arreglan con Habilidades como Etiqueta y Subterfugio. Los Toreador son criaturas muy sociales y les encanta ser adorados por Vástagos y ganado; por tanto, Trasfondos como Aliados, Contactos, Fama, Posición, Rebaño y Recursos son comunes.
Disciplinas del clan: Auspex, Celeridad, Presencia.
Prohibición: Los Toreador ejemplifican el viejo dicho de que el arte en la sangre toma extrañas formas. Desean tan intensamente la belleza que sufren en su ausencia. Mientras el personaje se encuentre en un entorno que no se pueda considerar hermoso, pierde el equivalente a la Severidad de su Prohibición en dados de las reservas de dados para usar Disciplinas. El Narrador decide específicamente cómo penaliza la belleza o la fealdad del entorno al Toreador (incluyendo ropa, marionetas de sangre, etc.) en base a su estética. Dicho esto, ni siquiera los seguidores de la escuela Ashcan encuentran jamás las calles normales perfectamente hermosas. Esta obsesión con la estética también provoca que las Divas se pierdan en momentos de belleza y un fallo bestial suele tener como resultado un embelesado trance, como se detalla en las reglas de Compulsión.
Compulsión: Obsesión, el vampiro, embelesado por la belleza, se obsesiona temporalmente con algo espléndido en concreto y es incapaz de pensar en otra cosa. Elige un elemento, como una persona, una canción, una obra de arte, una mancha de sangre o incluso un amanecer. El vampiro, fascinado, apenas puede apartar su atención del mismo y si se le dirige la palabra, sólo habla sobre ese tema. Se aplica una penalización de dos dados a cualesquiera otras acciones. Esta Compulsión dura hasta que ya no pueda percibir el objeto admirado o acabe la escena.
Organización: Los Toreador no tienen mucha organización en el sentido práctico, aunque sus grupitos y redes sociales son legendarios. El clan se reúne con frecuencia, pero más como una excusa para celebrar grandes fiestas y acontecimientos que para conseguir algo. La Posición es un vertiginoso torbellino en el que una sutil sonrisa o una crítica maliciosa pueden llevar a la fortuna o al desastre. Un prodigio puede ser adorado una noche, cometer un faux pas apenas perceptible y sufrir él ostracismo la noche siguiente.
Linajes: Los Toreador dan mucha importancia al linaje; un vampiro tan afortunado como para descender de un sire favorecido es visto con adoración (al menos, mientras se da cuenta) mientras que los chiquillos de un sire «marginado» sufren humillaciones sociales. Pocos de estos linajes se desvían del clan principal de forma significativa. Los antitribu del Sabbat son una notable excepción, pues encuentran el mismo placer estético en la belleza que en la fealdad extrema.
Cita: Oh, ¿verdad que es exquisita? Sí, es mi último descubrimiento… soy la musa de esa dulzura. ¡Imagina! Y en cuanto a…. oh… ¿Thomas? Bueno, qué puedo decir… después de todo, tuvo sus «quince minutos de fama», pero aquello no podía durar, y enseguida se volvió muy aburrido, así que tuve que decir adieu. ¿Suicidio? ¿De verdad? Qué chico tan tonto… debería agradecerme que no le Abrazase. Hubiese puesto las cosas tan difíciles, después de todo…


ESTEREOTIPOS
Assamitas: Hay belleza en lo que hacen, no te confundas, pero es una belleza que más vale observar a distancia.
Brujah: La primera noche, su pasión asusta. La segunda noche, su pasión fascina. La tercera noche, su pasión inflama. Después… francamente, su pasión empieza a aburrir.
Gangrel: Tan encantadoramente indomables como un tigre; tan dignos de consideración como un gato doméstico.
Giovanni: Visten muy bien y sus maneras son encantadoras. Entonces, ¿por qué me asustan tanto?
Lasombra: Sus pretensiones miltonianas son aterradoramente provocativas, o provocativamente aterradoras, pero se lo toman demasiado en serio.
Malkavian: El fracturado caleidoscopio de sus pensamientos es encantador a primera vista, pero sí lo miras demasiado tiempo sufrirás terribles jaquecas.
Nosferatu: ¡Bestias odiosas! ¡Y pensar que se les permite la entrada en los salones de la cultura! Oh, qué grotesco…
Ravnos: Los protagonistas de tantas historias deliciosas… bueno, deliciosas siempre que no salgas tú en el cuento.
Seguidores de Set: Por supuesto, es inevitable que, en el curso de la eternidad, las personas de refinamiento epicúreo hagan tratos con gente de un carácter… poco grato. Toma nota de todas las transacciones y paga todos los favores cuanto antes.
Tremere: Tratas con el carnicero y el burócrata porque prestan servicios útiles. Te dignas graciosamente a reconocer su eficacia. Pero no les invitas a tus fiestas, ni aceptas la presencia de intrusos.
Tzimisce: Saborear las frutas de este clan casi valdría la pena. Ten presente el «casi», cariño.
Ventrue: Toda obra maestra debe tener su marco, todo busto debe tener su soporte. Los Ventrue lo comprenden, y desempeñan la función admirablemente.
Caitiff: De verdad. ¿Quién los dejó entrar?

Un Poco De Historia
Cuenta el Libro de Nod que él antediluviano del clan Toreador, Arikel, era una escultora de gran belleza y talento. Fue abrazada precisamente por el don qué poseía para crear esculturas de inigualable belleza. También se dice que Arikel fue la primera de la tercera generación en recibir el abrazo, por lo que los Toreador se enorgullecen de ser, según ellos, él clan más antiguo de todos.

Arikel era hermana gemela (¿o era melliza?) de Malkav, lo que podría explicar las buenas relaciones que siempre han existido entre el clan de los artistas y el clan de los lunáticos. Asimismo, existe una historia según la cual el antediluviano Nosferatu, Absimilard, fue un hombre de una belleza sobrehumana, convirtiéndose en el amante de Arikel. Pero Absimilard tenía una pequeña marca en la cara, prácticamente imperceptible, que estropeaba, según él, su belleza, por lo que decidió ocultársela a su amor. Pero llegó un día en el que Arikel se dio cuenta de ella, y de la humillación que sintió Absimilard se volvió cada vez más repulsivo, hasta quedar desfigurado como un monstruo.
Cuando la tercera generación se alzó contra sus sires, Arikel trató de asesinar a su padre, pero se cuenta que fracasó en el intento. Así, y siempre según las palabras de los propios Toreador, la suya es la única línea que sigue continúa desde Caín hasta ellos mismos.
Cartago: La historia de Cartago varía mucho según el clan al que se le pregunte. Según los Toreador, en Cartago vivían los Brujah, en armonía con los humanos, conocedores de la naturaleza de sus líderes. Compartían su sangre de buen grado, a cambio del liderazgo y la sabiduría de siglos y siglos que poseían.
En Cartago también estaban los Toreador: una potencia tal, con un desarrollo como el que tenía, no podía sino atraer a los artistas. Con la tutela de los Toreador y los Brujah, Cartago alcanzó su máximo desarrollo, pero también atrajo las iras del Imperio Romano, controlado por los Ventrue. Cuando Cartago fue destruida por ellos (con ayuda de otros clanes), los Toreador se instalaron en Roma.

Amor
Amor mortal: Ya que la mayor parte de los Toreador conserva su luz interior después del Abrazo, siguen viendo a los mortales como seres bellos. Aunque las dobles vidas son algo corriente en el clan, algunos van más lejos y se enamoran. En casi todos los casos, suelen tener un resultado desastroso, pero, por unos breves momentos, el Toreador experimenta el amor que hace recuperar Humanidad, cura la demencia y renueva el gusto por la no vida. Quizá sea la posibilidad de amor lo que hace a este clan tan especial. El amor es una fuerza poderosa, superior en muchos aspectos a los oscuros poderes del Sabbat, la respetabilidad Ventrue, las intrigas Tremere y los secretos Nosferatu. Es una fuerza del bien, que cura y sustenta.

A pesar de todas las ventajas suelen ser relaciones desaconsejadas. Afortunadamente, son pocos los Vástagos que pasan a la acción en estos casos. Por desgracia, las parejas mortales son siempre las primeras víctimas de los ataques contra los Toreador.
El amor entre los Condenados: La obsesión de los Toreador por la belleza les lleva a veces a un romance con otro Vástago. Los amoríos con otros Toreador, con miembros de otros clanes, incluso con otras criaturas sobrenaturales, no son raros. Estos romances no suelen dura mucho, pero hay algunos legendarios que se han prolongado siglos (Arikel y Absimiliard).

Parece que los Toreador aman la compañía más que otros Vástagos, y se cuentan entre los pocos capacitados para desarrollar verdaderas relaciones con otros miembros de su especie. Por tanto los demás suelen considerarles cómo increíblemente valerosos o ingenuos. A largo plazo, los beneficios de estas relaciones son efímeros, pero el dolor y los problemas provocados por la ruptura pueden atormentar al Toreador durante mucho tiempo. Pocos de estos con el corazón roto renuncian.
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