Si habéis llegado hasta aquí e insistís en querer saber los secretos que la oscuridad esconde, prestad atención y leer las siguientes líneas con prudencia y respeto, pues quien ose asomarse a estas líneas con la sonrisa de la burla o la soberbia del que se cree omnisciente, cometerá el doble error de adentrarse en una realidad que no perdonará a los irreverentes ni a los deslenguados. Avisados estáis y dueños de vuestros actos sois, yo solo soy un mensajero, que por cierto, fue condenado hace demasiado tiempo.
Si estáis leyendo esto es porque queréis saber qué son esos seres llamados los Vampiros. Se les puede conocer por otros nombres como Cainitas, Vástagos o Sanguijuelas… tienen más nombres y siempre han existido en los cuentos de miedo, pero hay algo más que leyendas e historias en esos nombres.
Los Cainitas son los descendientes de Caín, si, el Caín bíblico y las maldiciones que acompañan a su condición de seres no-muertos son, la sed de sangre, la vulnerabilidad a la luz solar y la inmortalidad. Su existencia está sujeta a la Bestia, un ansia que intenta apoderarse del control en momentos de miedo, rabia o de un hambre no humana de sangre.
Desde la Inquisición, la mayoría de los Cainitas han vivido bajo la Mascarada, una campaña forzada para ocultar la existencia de los de su especie a la humanidad. En las noches modernas, varios miembros de la especie con mentalidad científica han clasificado a su especie como Homo Sapiens Sanguineus, Homo Sapientissimus o incluso Homo Vampiricus.

No voy a extenderme en palabras que siempre serán insuficientes, no voy a intentar describir un mundo oscuro y oculto más antiguo que la memoria de cualquier ser humano, no.
A continuación encontraréis un trabajo exhaustivo de información recopilada durante muchas edades. Todo lo que vais a leer es una realidad que existe, existio y existira. No tengáis prisa en comprender porque seguramente no lo consigáis nunca, es demasiada la información que vais a encontrar, solo un ser eterno podría hacerlo y… estoy seguro que después de leer estos pergaminos… no os apetecerá ser uno de ellos.